La menor presencia de las mujeres en la ciencia tiene un alto coste económico, de igualdad y social

La menor presencia de las mujeres en la ciencia tiene un alto coste económico, de igualdad y social11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

► UGT, con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, recuerda que la plena equiparación de género en la ciencia y en la tecnología nos beneficia a todos, la economía y la sociedad, en general. Lo contrario es ir contra el progreso y la igualdad.

► Insta a que la Alianza STEAM por el talento femenino, para promover la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas entre las alumnas, a la que UGT se ha adherido y ha hecho aportaciones, dé un paso más allá y se vincule al mundo laboral. En este sentido, apela a una verdadera unidad de acción por la igualdad de género en los ámbitos científicos, de investigación y tecnológicos.

► El sindicato pone de ejemplo lo que ocurre con las TIC. Las mujeres hacen menor uso que los hombres y, están infrarrepresentadas en la Universidad (solo suponen el 12,3% del alumnado frente al 17,4% en países como Alemania, Francia e Italia). Una brecha que repercute en el mundo laboral donde la ausencia de auténticas políticas de igualdad de género en las empresas acaba exacerbando esta brecha. 

► UGT propone entre otras medidas: elaborar un plan integral de políticas públicas y gubernamentales que acaben con este desequilibrio, como parte integrante de un gran Plan Transversal de Igualdad; impulsar la educación en nuevas tecnologías desde edades temprana y acercar la realidad de la tecnología y de las empresas a los centros educativos.

La mujer sigue estando apartada de los terrenos científicos y tecnológicos. A pesar de que, año tras año, organizaciones de toda índole señalan esta circunstancia, son pocas las que realmente actúan al respecto, proponiendo y actuando.

El progreso en igualdad de género, tanto en la ciencia como en la tecnología, es prácticamente nulo, cuando no se registran retrocesos. Así, los tres ejes sobre los que gravita dicha perspectiva de género (brecha digital de la ciudadanía, presencia de la mujer en la academia y equilibrio laboral en la configuración de las plantillas) permanecen anclados en una inadmisible inequidad.

Así, los avances en conectividad se ven empañados por una segunda brecha digital vinculada al uso de la tecnología: las mujeres presentan un menor aprovechamiento de las TIC, desde herramientas básicas como el correo electrónico (lo utilizan un 4% menos que los hombres), hasta las más avanzadas, como el uso de la nube (un 6% menos). Esta deficiencia alcanza a aplicaciones cada día más esenciales, como la banca electrónica (-4%), especialmente en las zonas rurales, lo que acrecienta aún más las desigualdades que sufren las mujeres del ámbito rural. 

Seguir leyendo...